viernes, 4 de enero de 2013

Inventos para el bienestar de la sociedad

Básicamente estos consistieron en facilitar las tareas del hogar, inventándose así el horno eléctrico, las lámparas de keroseno, la electricidad, los abrelatas, la tetera eléctrica y las aspiradoras. La mayoría de estos inventos solo estuvieron disponibles para clases pudientes.
El suelo y las alfombras de toda la casa eran cepilladas o barridas a mano hasta la llegada de este nuevo invento.  Los primeros aparatos fueron creados a finales del siglo XIX y tuvieron escaso éxito, básicamente por la dificultad que suponía moverlas y accionarlas y porque más que aspirar el polvo lo levantaban y expulsaban a otra parte. Una de las primeras aspiradoras manuales fue la creada por Ives W. McGaffey que patentó en 1869. En 1876 fue Melville Bisell quien creó una aspiradora para su mujer; el éxito le llevó a crear la Bisell Carpet  Sweepers, compañía de la que se hizo cargo su esposa Anna a su muerte. En 1879 John Thurman creó la primera barredora con motor. (Victoriana, 2010)
En 1879 se desarrolló un horno eléctrico  que se cargaba eléctricamente con cables calentados en una olla. En 1881 se le incorporaron a los hornillos o fogones elementos eléctricos. Además  la también conocida como lámpara de keroseno se inventó alrededor de 1854 y utilizaba el keroseno como combustible. Esta lámpara a  pesar de ser utilizada en los hogares, para iluminar las habitaciones se siguieron usando las velas. (Victoriana, 2010)
Las velas solían ser más económicas que el keroseno, también implicaban menos riesgos al manejar dicho material, ya que podía causar quemaduras graves. Más tarde a este invento le siguió la electricidad, aunque la mayoría la atribuye a Edison no fue él quien la patentó.
Se le atribuye la invención de la luz eléctrica y la bombilla de filamentos al americano Thomas Edison, cuando realmente fue el británico Joseph Swam el que en 1878 recibió la patente de su invento y un año después empezó a instalar bombillas en hogares de Inglaterra. En 1881 creó su propia empresa la Swam Electric Light Company que empezó la distribución comercial. En 1889 Edison recibió la patente americana de una lámpara muy similar a la de Swam y reclamó ser el verdadero inventor. Swam le permitió conservar la patente americana, y el se quedaría con los derechos en Gran Bretaña. En 1883 se fundó la Edison & Swan United Electric Light Company. La variante del filamento de celulosa que usaba Swan se convirtió en un estándar de la industria, excepto para la Edison Company que seguía usando los filamentos de bambú hasta la fusión de 1892 que dio origen a la General Electric. (Foroactivo, 2010)
Además de inventos que ayudaran al quehacer doméstico, se inventaron juguetes para la diversión de los más pequeños. Así es como aparecieron los libros a relieve, las “cucas” o muñecas de papel, que permitían que las niñas creen o modifiquen su vestuario, los caballitos de madera, las casas de muñecas y las más solicitadas por las niñas eran las muñecas con apariencia real. Éstas últimas eran bastante caras al igual que las casas para las mismas, las muñecas eran en su mayoría hechas a base de madera, aunque algunas eran de porcelana con ojos de vidrio y cabello real, también tenían articulaciones y venían con hermosos vestidos de la época. Los padres de clase alta tenían la posibilidad de adquirir este tipo de juguetes, su afán en el caso de las niñas era prepararlas para ser buenas madres, aprender por medio del juego el labor de la crianza, así como el de saber coser, arreglar, ordenar las cosas. Aprender a coser y zurcir ropa era esencial en una dama, además de ser bien visto era necesario si había un tiempo de crisis que las mujeres pudiesen idear ropa para su familia y saber sobrellevar el tema del vestido en malas situaciones. En el caso de la clase baja y proletaria las niñas fabricaban sus muñecas con mazorcas y madera, vistiéndolas con pequeños pedazos de tela.
Los actions books, también conocidos como libros desplegables, o por utilizar un término más moderno, los libros tridimensionales o 3D, no son un invento actual. Los niños victorianos ya podían disfrutar libros ilustrados y desplegables que eran auténticas obras de arte. Y no sólo los denominamos obras de arte por las preciosas y trabajadísimas escenas que mostraban las ilustraciones, sino porque los autores solían ser conocidos y respetadísimos artistas de la época. En cuanto las muñecas, habitualmente los cuerpos eran de madera y tenían uniones en las articulaciones para poder moverlas. Las cabezas estaban hechas de madera, papel-maché, porcelana o cera, siendo estas últimas las más caras. Los ojos eran de cristal y el pelo estaba hecho de pelo natural. Estas muñecas representaban figuras adultas con preciosos y trabajados vestidos. No fue hasta finales del siglo XIX cuando aparecieron las primeras figuras de bebés. (Victoriana, 2011)
Con el paso del tiempo los juguetes fueron modificándose debido a su aceptación por los más pequeños, hasta transformarse en los que tenemos hoy en día, sin embargo las muñecas antiguas no han dejado de pasar de moda, de hecho las catalogan como  “de colección” y éste se ha vuelto un gran negocio para las fanáticas de las mismas. Así, niñas hasta mujeres de avanzada edad se dedican a coleccionarlas y mantener el legado de una época de belleza, arte, clase y elegancia.

Referencias

Foroactivo. (2010). La luz eléctrica. Obtenido el 28 de diciembre del 2012 de http://epocavictoriana.foroactivo.com/t43-la-luz-electrica
Victoriana, L. C. (2010). Inventos de la Época Victoriana: Inventos para el Hogar. Obtenido el 28 de diciembre del 2012  de http://lacasavictoriana.wordpress.com/2010/01/14/inventos-de-la-epoca-victoriana-inventos-para-el-hogar/
Victoriana, L. C. (2011). Juguetes Victorianos III. Obtenido  el 28 de diciembre del 2012 de http://lacasavictoriana.wordpress.com/2011/01/21/juguetes-victorianos-iii/



viernes, 28 de diciembre de 2012

Las fábricas Victorianas

Existían diversas fábricas, una de las más comunes donde los niños eran explotados u obligados a trabajar por sus padres, fue la fábrica de betún, donde pegaban etiquetas en los botes. Esto le ocurrió al famoso escritor Charles Dickens, quién en su obra de “Oliver Twist” relata el trabajo duro y en su biografía relata dicha experiencia. También se destacaban las fábricas textiles, que se dividían en: fábricas de algodón, fábricas de estambre, fábricas de seda, fábricas de lana y fábricas de lino; siendo la más importante la de algodón ya que era el material más utilizado por los victorianos.
EMPLEO EN LAS FÁBRICAS TEXTILES DE GRAN BRETAÑA POR EDAD Y SEXO, 1839
Algodón
Estambre
Lana
Seda
Lino
número de fábricas
1.795
416
1.291
268
322
trabajadores / fábrica
142
76
41
128
107

hombres de menos de 10 años
1.108
321
869
1.031
152
mujeres de menos de 10 años
731
417
649
1.461
114
hombres entre 10 y 12 años
5.963
1.595
2.628
2.343
761
mujeres entre 10 y 12 años
4.475
2.201
2.052
3.769
636
hombres entre 13 y 17 años
40.610
3.753
10.906
3.185
4.560
mujeres entre 13 y 17 años
55.688
10.129
9.159
8.410
10.097
hombres de más de 18 años
63.495
3.024
18.236
4.304
4.643
mujeres de más de 18 años
82.644
10.192
9.050
9.730
13.517

total trabajadores
254.714
31.632
53.549
34.233
34.480
hombres
111.176
8.693
32.639
10.863
10.116
mujeres
143.538
22.939
20.910
23.370
24.364
% de varones adultos
24,9%
9,6%
34,0%
12,6%
13,5%
 (Royle, 1988)
En dichas industrias la mujer era el motor de las mismas, trabajaba arduamente muchas veces realizando labores muy pesados, como es el caso de la industria del carbón, donde arrastraba por estrechos caminos y en muy malas condiciones, carritos llenos de este material que eran bastante pesados y por la posición que debía mantener para realizar dicho trabajo, ponía en riesgo su salud, en especial causaba daño a su espalda. Aunque más tarde notando que era peligroso prohibió este empleo a niños y a mujeres.
La minería del carbón experimentó un rápido desarrollo durante el siglo XIX hasta convertirse en una de las actividades más importantes de la economía británica, tanto por su contribución al producto nacional (un 6% en 1900), como por la mano de obra empleada en ella (cerca de 800.000 personas al término de la época victoriana), aunque no se produjeron grandes transformaciones en las condiciones de trabajo en las minas. Se trataba de un sector en el que las condiciones de trabajo eran muy duras (por el esfuerzo físico requerido y la mala ventilación) y los accidentes frecuentes. Pero quizás lo más hiriente para la sensibilidad de la época fue el empleo de niños y mujeres en tareas como el arrastre de vagonetas por las galerías, aunque el número de niños siempre fue pequeño y desde 1842 la legislación (Mines Act) prohibió el empleo de menores de 10 años y el trabajo de las mujeres en el interior de las galerías, en este caso por razones de orden moral. (victoriana, 2011)


Otra industria que tomó fuerza e importancia fue la de materiales de construcción, las fábricas aumentaban su tamaño ya que la gente iba innovando sus viviendas y construyendo nuevos edificios que fuesen más resistentes y con características distintas. Además la terracota y las losetas dieron un toque distinto en la arquitectura Londinense, cambiando fachadas y definiendo a la época por sus detalles.

En 1852 había ya cuatro empresas que fabricaban cemento de Portland, transportándolo fácilmente de allí, en gabarras y por ferrocarril, a todas las áreas del sudeste de Inglaterra. También se establecieron fábricas de cemento en otras partes de Gran Bretaña, donde podían conseguirse fácilmente las materias primas, y así según avanzaba el siglo este elemento adquiría mayor importancia. En cuanto a la terracota, es el nombre que se da una arcilla fina que se hornea hasta que obtiene dureza suficiente para convertirla en material de construcción. Este no era un nuevo descubrimiento, pero en los últimos decenios del siglo XIX se hizo cada vez más popular. Además se podía fabricar en muchos colores diferentes, y se moldeaba con facilidad dándole formas complicadas, y como era más suave que el ladrillo, la lluvia limpiaba las superficies de terracota incluso en la viciada atmósfera de una gran ciudad. Posiblemente el mejor ejemplo sea el Natural History Museum de Londres, el primer edificio importante totalmente revestido con terracota. (Cunningham, 1991)
De esta manera crecían las empresas y se brindaba mejor trato a los trabajadores sin embargo, la clase proletaria siempre fue vista como inferior, a pesar de que eran ellos quienes permitían el desarrollo de las fábricas y empresas. Si bien es cierto se emitieron ciertas leyes que favorecían a este grupo, su trato dentro de las fábricas no era bueno, tenían que rendir al máximo con una alimentación miserable y poco descanso.
Para ellos la jornada laboral se extendía de forma habitual entre las 5 de la mañana y las 9 de la noche, alargándose incluso los sábados. Los domingos se dedicaban a limpiar la maquinaria, en el caso de las fábricas.
No siempre estaba permitido descansar ni abandonar el puesto de trabajo a la hora del desayuno o la cena, y el empresario era el encargado de suministrarles la comida en un menú compuesto fundamentalmente de gachas, tortas mojadas en leche, y en contadas ocasiones untadas en mantequilla o melaza. Se les daba pan y queso una vez al año.
No había reloj para controlar las horas trabajadas cada día, los niños iban descalzos, sin camisa ni uniforme alguno, y comían sobre sus manos sucias ya que no había platos ni cubiertos. El salario de los más pequeños, además, era bastante inferior al de los adultos, cobrando un penique a la hora, incluso medio. (Tesa, 2012)

Referencias


Cunningham, C. (1991). Google Books. Obtenido el 28 de diciembre del 2012 de http://books.google.com.ec/books?id=qW5CYYHFS98C&pg=PA10&lpg=PA10&dq=f%C3%//hipatia.uab.es/paseos/4-trabajadores/paseo4.htm A1bricas+de+inglaterra+victoriana&source=bl&ots=Pi0RHh4qXp&sig=wrmyqRb9ebVXmSubIlIfRwDKT7w&hl=es&sa=X&ei=iM7dUPzMLIr28wSalIDgAw#v=onepage&q=f%C3%A1bricas%20de%20inglaterra%20victori
Royle, E. (1988). Siete paseos por la Inglaterra victoriana. Obtenido 28 de diciembre del 2012  de http://hipatia.uab.es/paseos/4-trabajadores/4d-2.htm
Tesa. (2012). Yahoo. Obtenido 28 de diciembre del 2012  de http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20120410175857AA8elbO
victoriana, S. p. (2011). Trabajadores. Obtenido 28 de diciembre del 2012  de http:

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tecnología de la época

Ésta básicamente funcionaba con el uso de palancas, ruedas dentadas, poleas, cinturones, etc. En las fábricas se necesitaba trabajo manual para dar fuerza a las máquinas y que tengan buen desempeño. Además se crearon la máquina de coser, escribir, el telégrafo y una de las más famosas máquina diferencial de  Charles Babbage, cuyo objetivo fue tabular funciones polinómicas, que son imprescindibles para el desarrollo de las tablas trigonométricas esenciales para navegar, es decir una calculadora mecánica.
Charles Babbage, el considerado el padre de la informática moderna. Estamos hablando de un ingenio de nada menos que de 1822. Él inventó la máquina diferencial, diseñada para tabular funciones polinómicas, que son imprescindibles para el desarrollo de las tablas trigonométricas esenciales para navegar. No se pudo construir, entre otras cosas, porque pesaba 15 toneladas y tenía más de 25.000 piezas mecánicas. Babbage comenzó la construcción de su máquina, pero ésta nunca fue terminada. Dos cosas fueron mal. Una era que la fricción y engranajes internos disponibles no eran lo bastante buenos para que los modelos fueran terminados, siendo también las vibraciones un problema constante. La otra fue que Babbage cambiaba incesantemente el diseño de la máquina. El gobierno británico financió inicialmente el proyecto, pero retiró el financiamiento cuando Babbage repetidamente solicitó más dinero mientras que no hacía ningún progreso aparente en la construcción de la máquina. Con todo, de haberse construido en su época, hubiese sido la calculadora mecánica más avanzada del mundo, tanto por su rapidez como su fiabilidad. La máquina consiguió dar resultados exactos con 33 dígitos en cuestión de segundos. (Parra, 2012)
En cuanto al telégrafo, éste apareció en el año 1837 por físicos británicos, aunque fue el estadounidense Samuel Morse quien siete años más tarde, utilizando puntos y rayas envió el primer mensaje, inaugurando la primera línea de telégrafo. Otro invento fue la máquina de escribir que se creó en 1868, pero su venta al mercado fue en 1873 donde en los periódicos victorianos y escritores de la época la adquirían para facilitar su trabajo, ahorrar tiempo, y en el caso de los medios impresos producir más ganancias.
En 1837, los físicos británicos Charles Wheatstone y William Fothergill Cooke patentaron un telégrafo de 5 agujas que la Great Western Railway les encargó instalar entre la estación de Paddington de Londres y West Drayton. Siete años más tarde el inventor estadounidense Samuel Morse envió el primer mensaje telegráfico empleando rayas y puntos. Morse inauguró la primera línea de su telégrafo eléctrico entre el Capitolio de Washington y Baltimore. La simplicidad y rapidez de su sistema hicieron que fuera el sistema de Samuel Morse el que se adoptara en la mayoría de los países que utilizaban el telégrafo.  (Victoriana, 2010)
La madera, las tuercas, el vidrio, el cobre, aluminio, ladrillos, piedra, cemento, terracota, losetas y acero fueron los principales materiales que dieron vida a la cuidad y a los avances tecnológicos. Aquí es donde nacen los motores de vapor alimentados con carbón, tanto en fábricas, especialmente las textiles como en el ferrocarril. Los materiales antes mencionados sirvieron para la obra de casas, carreteras, relojes, bicicletas, carrozas, telégrafos, máquinas de coser y escribir. Poco a poco los victorianos se daban cuenta de la necesidad que existía de crear artefactos nuevos para facilitar su vida, comunicarse, desempeñar mejor su labor, transportarse y abrir su mente a nuevas ideas.  
Referencias:
Parra, S. (2012). Tecnología victoriana: la máquina diferencial de Babagge construida en la actualidad. Obtenido el 27 de diciembre del 2012  de http://www.xatakaciencia.com/tecnologia/tecnologia-victoriana-la-maquina-diferencial-de-babagge-construida-en-la-actualidad
Victoriana, L. C. (2010). Inventos de la época Victoriana. Obtenido l 27 de diciembre del 2012  de http://lacasavictoriana.wordpress.com/2010/01/07/inventos-de-la-epoca-victoriana-i/